sábado, 24 de mayo de 2014

Pequeños cuentos de misoginia



PEQUEÑOS CUENTOS DE MISOGINIA de P.HIGHSMITH



COMENTARIO (José Luis Vicent)

Yo no sé qué me pasa, que todo lo que leo me gusta. De una forma o de otra, por una razón o por otra, el caso es que me gusta.

No quisiera que este estado personal de buena aceptación se malinterprete restando calidad a estos cuentos, ya que sin llegar al extremo del entusiasmo me parecen sencillamente recomendables para pasar un buen rato.
Y como a poco de empezar han aparecido los primeros muertos, me he entretenido leyendo y contando, de modo que mis apuntes se han dividido entre las ligeras notas de lo gramaticalmente contado por Patricia y en dibujar una cuadrícula donde colocar lo aritméticamente contado por mí.

En las notas gramaticales puedo estar equivocado, aunque no mucho porque he tomado pocas. En las aritméticas es más difícil errar, en realidad son habas contadas, bueno, seres contados.

Me ha dado que en 17 cuentos condensados en 78 páginas han aparecido 19 muertes repartidas entre homicidios, accidentes provocados o fortuitos, penas o pesares, peleas y atentados, un suicidio involuntario, una desaparición y algún que otro intento cuyo fracaso no es de ley contabilizar.

A esto hay que añadir más de 40 relaciones sexuales divididas entre las consentidas, buscadas o  requeridas, infidelidades y violaciones reales o fingidas.



En el caso de las muertes ganan las mujeres por poco, aunque limitándonos al caso de homicidios, ellas los doblan en víctimas y ellos en autores del delito.

En las relaciones sexuales, aún entendiendo que lo normal sería ir a la par, la protagonista es ella en el cien por cien de los casos y los personajes secundarios son ellos, que si los contáramos las triplicarían en número pero nunca en veces porque hay al menos un par que se llevan detrás una legión de hombres.

 Hombres, que dicho sea de paso, son a menudo despojados de gran parte del cerebro que los identifica como tales descendiéndolos a otra categoría. Pero para ser minuciosos en las cuentas, esto no sería correcto -decir que no son hombres-  como tampoco lo sería no advertir que ese par de mujeres mentado eleva extraordinariamente la media en perjuicio del resto.

Siguiendo con las cifras, si dividimos el número de páginas entre el número de cuentos y al resultado le restamos una media de media página por muerte y relación sexual, y un tercio por cada espacio en blanco entre cuento y cuento que no cuenta nada, obtenemos como resultado 2,6 páginas para el resto del cuento.

Así visto parece poco, pero precisando que cuanto mayor ha sido la extensión menor ha sido el interés, diré en favor de los más breves que me ha parecido suficiente e incluso meritorio exponer sin rodeos ni adornos las repentinas y excéntricas decisiones de los personajes, que en realidad es lo que más cuenta a la hora de entender el resultado final de cada cuento.


Pero es evidente que la intención de la autora no era que lo entendiéramos siguiéndolo al pie de la letra igual que un teorema sostiene una verdad, y eso que muchos de sus personajes se rigen por esa norma obedeciendo sin atisbo de duda a una frase doctrinal, sino que lo interpretáramos ajustándonos a la visión, a veces cómica, a veces macabra, de lo absurdo, para reconocer que la exageración de los hechos conceden un valor que de no haber sido deliberadamente multiplicado, el cuento habría carecido de sentido, casi tanto como las operaciones que me he permitido realizar.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífica aportación en imágenes como complemento.
Podría titularse "PEQUEÑAS IMÁGENES MISÓGINAS"

Anónimo dijo...

DE mierda es esto? ¿en qué mundo vive?
las mujeres tenemos que soportar que se nos pague menos por el mismo trabajo y que se nos acose y que se nos denigre por ser mujer.